✚ Mi Biblia

Salmos 31

Nueva Versión Internacional · Capítulo 31 de 150

📖 Leer en la app (audio, notas, comparar versiones)

1Al director musical. Salmo de David. En ti, SEÑOR, busco refugio; jamás permitas que me avergüencen; en tu justicia, líbrame.

2Inclina a mí tu oído, y acude pronto a socorrerme. Sé tú mi roca protectora, la fortaleza de mi salvación.

3Guíame, pues eres mi roca y mi fortaleza, dirígeme por amor a tu nombre.

4Líbrame de la trampa que me han tendido, porque tú eres mi refugio.

5En tus manos encomiendo mi espíritu; líbrame, SEÑOR, Dios de la verdad.

6Odio a los que veneran ídolos vanos; yo, por mi parte, confío en ti, SEÑOR.

7Me alegro y me regocijo en tu amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma.

8No me entregaste al enemigo, sino que me pusiste en lugar espacioso.

9Tenme compasión, SEÑOR, que estoy angustiado; el dolor está acabando con mis ojos, con mi alma, ¡con mi cuerpo!

10La vida se me va en angustias, y los años en lamentos; la tristeza está acabando con mis fuerzas, y mis huesos se van debilitando.

11Por causa de todos mis enemigos, soy el hazmerreír de mis vecinos; soy un espanto para mis amigos; de mí huyen los que me encuentran en la calle.

12Me han olvidado, como si hubiera muerto; soy como una vasija hecha pedazos.

13Son muchos a los que oigo cuchichear: «Hay terror por todas partes». Se han confabulado contra mí, y traman quitarme la vida.

14Pero yo, SEÑOR, en ti confío, y digo: «Tú eres mi Dios».

15Mi vida entera está en tus manos; líbrame de mis enemigos y perseguidores.

16Que irradie tu faz sobre tu siervo; por tu gran amor, sálvame.

17SEÑOR, no permitas que me avergüencen, porque a ti he clamado. Que sean avergonzados los malvados, y acallados en el sepulcro.

18Que sean silenciados sus labios mentirosos, porque hablan contra los justos con orgullo, desdén e insolencia.

19Cuán grande es tu bondad, que atesoras para los que te temen, y que a la vista de la gente derramas sobre los que en ti se refugian.

20Al amparo de tu presencia los proteges de las intrigas humanas; en tu morada los resguardas de las lenguas contenciosas.

21Bendito sea el SEÑOR, pues mostró su gran amor por mí cuando me hallaba en una ciudad sitiada.

22En mi confusión llegué a decir: «¡He sido arrojado de tu presencia!» Pero tú oíste mi voz suplicante cuando te pedí que me ayudaras.

23Amen al SEÑOR, todos sus fieles; él protege a los dignos de confianza, pero a los orgullosos les da su merecido.

24Cobren ánimo y ármense de valor, todos los que en el SEÑOR esperan.

Leer en otra versión: Reina-Valera 1960 Reina Valera Contemporánea Traducción en Lenguaje Actual

Capítulos de Salmos

123456789101112131415161718192021222324252627282930313233343536373839404142434445464748495051525354555657585960616263646566676869707172737475767778798081828384858687888990919293949596979899100101102103104105106107108109110111112113114115116117118119120121122123124125126127128129130131132133134135136137138139140141142143144145146147148149150