✚ Mi Biblia

Salmos 36

Reina Valera Contemporánea · Capítulo 36 de 150

📖 Leer en la app (audio, notas, comparar versiones)

La misericordia de Dios

Al músico principal. Salmo de David, siervo del Señor.

1La maldad habla al corazón del impío; en su opinión, no hay por qué temer a Dios.(A )

2Vive halagándose a sí mismo, seguro de que su maldad no es condenable.

3Sus palabras son malvadas y fraudulentas; dejó de ser sabio y de practicar el bien.

4Aun acostado hace planes malvados; va por el mal camino, y disfruta de su maldad.

5Pero tu misericordia, Señor, llega a los cielos; ¡tu fidelidad se extiende hasta las nubes!

6Tu justicia es como las grandes montañas; tus sentencias son como el mar profundo; ¡tú, Señor, cuidas de hombres y animales!

7Dios mío, ¡cuán preciosa es tu misericordia! ¡La humanidad se acoge a la sombra de tus alas!

8En tu templo se sacian de ricos alimentos; tú apagas su sed en un río de aguas deliciosas.

9En ti se halla el manantial de la vida, y por tu luz podemos ver la luz.

10Muestra tu misericordia a los que te conocen; muestra tu justicia a los de recto corazón.

11No dejes que los soberbios me aplasten, ni que el poder de los impíos me sacuda.

12Vean allí, caídos, a los que practican el mal; ¡rodaron por el suelo, y no volvieron a levantarse!

Leer en otra versión: Reina-Valera 1960 Traducción en Lenguaje Actual Nueva Versión Internacional

Capítulos de Salmos

123456789101112131415161718192021222324252627282930313233343536373839404142434445464748495051525354555657585960616263646566676869707172737475767778798081828384858687888990919293949596979899100101102103104105106107108109110111112113114115116117118119120121122123124125126127128129130131132133134135136137138139140141142143144145146147148149150