La majestad del Señor
1¡El Señor reina! ¡El Señor se ha vestido de magnificencia! ¡El Señor se ha revestido de gran poder! ¡El Señor afirmó el mundo, y éste no se moverá!
2Su trono es firme desde el principio. ¡El Señor es el Rey eterno!
3Los ríos levantaron, Señor; los ríos levantaron su voz; los ríos levantaron sus olas.
4Tú, Señor, en las alturas, eres más poderoso que el estruendo de los mares; ¡más poderoso que las fieras olas del mar!
5Tus testimonios, Señor, permanecen firmes; la santidad es el adorno de tu templo, por siempre y para siempre.