Dios protege a su pueblo
Cántico para las peregrinaciones.
1Los que confían en Dios son como el monte Sión, que nadie puede moverlo. ¡Permanecerán para siempre!
2Las montañas protegen a Jerusalén, y Dios protege a Israel ahora y siempre.
3No siempre los malvados reinarán sobre el pueblo de Dios, para que la gente buena no practique la maldad.
5Dios mío, trata bien a la gente de buen corazón pero deja que sean destruidos, junto con los malhechores, los que prefieren hacer lo malo. ¡Que haya paz en Israel!